
No sé nada, no puedo nada, no soy nada.
¿Quién vive en mí si no soy yo?
*
La espada que me hiere es aquella que me cura.
En mi corazón queda sólo el perfume de la luz.
*
No se trata de decir sino de abrir los ojos
para ver cada vez más lejos, cada vez más alto.
Fragmentos transcritos La Papisa
de Yo, el Tarot. Ed. Siruela.