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EL BROCHE por Peter Altenberg

Mediante una amiga consiguió averiguar cuánto había costado el broche que yo le regalara.
-Quince liras -me dijo entonces-. ¡Yo sé lo que eso significa para usted!
-Significa "amor".
-¿Y me lo habría comprado si hubiera costado veinticinco?
-¡Pues sí!
-¿Y cuarenta?
-¡No!
-¿Por qué no?
-Porque habría superado mis posibilidades.
-¡Pues precisamente allí empieza el amor!
-¡En mi caso, no! ¡En mi caso allí acaba!

Tomado de: Páginas escogidas. Grijalbo - Mondadori.
Edición de Adan Kovacsis

OSCURIDAD por Sábato


A parte de razones vinculadas a la psicología de la infancia. el prestigio de la oscuridad se debe al hecho de que lo profundo es frecuentemente oscuro, lo que, desde luego, no implica la verdad recíproca. Especulando sobre este paralogismo, muchos escritores modernos han logrado fama de grandes psicólogos.
Habría que distinguir la oscuridad de expresión y la expresión de la oscuridad. Es cierto que hay problemas oscuros, como el de Dios o el de la eternidad. Pero es deseable que se haga ver claramente en qué son oscuros.

Tomado de Uno y el universo.

A LO QUE SEA por Devara Dasimayya


A lo que sea


que hizo de esta tierra
la base,
del mundo de la vida,
del viento el puntal,
que dispuso los lotos y la luna,
y que cubrió todo con capas
de cielo

con Él mismo adentro,

a ese Misterio,
indiferente a las diferencias,

A Eso ruego,
Oh Ramanatha.

Tomado de Cantos a Siva
Editorial Astri. 2000

HAIKU (1) por Rafael Roldán Auzqui


La luz te cubre
y aún no te atreves
a abrir los ojos.

UN DIOS IRREPETIBLE por Bufalino


Si tanto te turba abandonar una vida minuciosamente infeliz, querrá decir que el balance ha sido, contra todas las apariencias, positivo, y que el simple respirar y mirar la luz te compensó de todo dolor. Convéncete, pues, mientras respiras y miras, de que eres beato y perfecto: un dios irrepetible.

Tomado de El malpensante,
libro de Bufalino al que le debe su nombre la revista.

TEXTOS GENERALES SOBRE LA HETERONIMIA (4) por Pessoa


Aspectos (prefacio para la edición proyectada de sus obras). La obra compleja, cuyo primer volumen es este, es de sustancia dramática, aunque de forma diversa -aquí de fragmentos en prosa; en otros libros, de poemas o de filosofías. La constitución mental que la produce no sé si es una enfermedad. Lo cierto, sin embargo, es que el autor de estos libros-, nunca tuvo una sola personalidad, ni pensó nunca, ni sintió, sino dramáticamente; esto es, en una persona, o personalidad, supuesta, que pudiese tener estos sentimientos con más propiedad que el mismo autor. Hay autores que escriben dramas y novelas, y en esos dramas y en esas novelas atribuyen sentimientos e ideas a las figuras que los pueblan, que muchas veces se indignan de que sean tomados por sentimientos suyos, ideas suyas. Aquí la sustancia es la misma, aunque la forma sea diversa. A cada personalidad prolongada que el autor de estos libros consiguió vivir dentro de sí, le dió un carácter expresivo e hizo de esta personalidad un autor, con un libro o libros, con las ideas, las emociones y el arte de los cuales, él el autor real (o tal vez aparente, porque no sabemos lo que es la realidad), nada tiene que ver, salvo el haber sido, al escribirlas, el médium, de las figuras qué él mismo creo. Ni esta obra ni las siguientes tienen nada que ver con quien las escribe. Ni está de acuerdo con lo que está escrito en ellas, ni está en contra. Como si le fuera dictado, escribe; y como si le fuese dictado por un amigo, y por tanto éste con razón le hubiera pedido que escribiera lo que dictaba, encuentra interesante- tal vez sólo por amistad- lo que dictado, va escribiendo. El autor humano de estos libros no conoce en sí mismo ninguna personalidad. Quizá cuando siente una personalidad emerger dentro de sí, ve entonces que es un ente diferente de él, aunque parecido; hijo mental, tal vez, y con cualidades heredadas, pero con las diferencias de que es otro. Que esta cualidad en el escritor sea una forma de histeria, o de la llamada disociación de personalidad, el autor de estos libros ni lo rechaza ni lo apoya. De nada le serviría, esclavo como es de la multiplicidad de sí mismo, concordar con ésta o con aquella teoría sobre los resultados escritos de esta multiplicidad. Que esta manera de hacer arte cause extrañeza no sorprende; lo que sorprende es que haya algo que no cause extrañeza. Algunas teorías que el autor ahora tiene le fueron inspiradas por una o por otra de estas personalidades que, un momento, una hora, una época, pasaron consustancialmente por su propia personalidad, si es que esta existe. Afirmar que estos hombres, todo diferentes, todos bien definidos que pasaron por su alma incorporadamente, no existen, no puedo hacerlo el autor de estos libros ; porque no sabe qué es existir, ni cuál, Hamlet o Shakespeare, es más real, o real de verdad. Estos libros serán los siguientes, por el momento: primero este volumen, Libro del Desasosiego, escrito por quien dice llamarse Vicente Guedes*; El Guardador de Rebaños y otros poemas y fragmentos de (también e igualmente fallecido) Alberto Caeiro, que nació cerca de Lisboa en 1889 y murió donde había nacido en 1915. Si me dijeran que es absurdo hablar así de quien nunca existio, respondiera que tamposco tengo pruebas de que Lisboa haya existido alguna vez, o yo que escribo, o cualquier cosa, sea lo que sea. Este Alberto Caeiro tuvo dos discipulos y un continuador filosófico. Los dos discípulos, Ricardo Reis y Álvaro de Campos, siguieron caminos diferentes; el primero intensificó e hizo artísticamente ortodoxo el paganismo descubierto por Caeiro, y el segundo, basándose en otra parte de la obra de Caeiro, desarrolló un sistema completamente diferente y basado completamente en las sensaciones. El continuador filosófico, Antonio Mora* (los nombres son tan inevitables, tan impuestos desde fuera como las personalidades) tiene uno o dos libros por escribir, donde probará completamente la verdad metafísica y práctica del paganismo. Un segundo filosófico de esta escuela pagana, cuyo nombre, sin embargo, todavía no ha aparecido en mi visión o audición interior, ofrecerá una defensa del paganismo basada enteramente en otros argumentos.
Es posible que más tarde otros individuos de este mismo tipo de verdadera realidad aparezcan. No sé; pero serán siempre bienvenidos a mi vida interior, donde conviven mejor conmigo de lo que yo consigo vivir con la realidad externa. Excuso decir que concuerdo con parte de sus teorías y que no concuerdo con otra parte. Estas cosas son perfectamente indiferentes. Si ellos escriben cosas bellas, esas cosas son bellas, independientemente de cualquier otra consideración metafísica sobre sus autores "reales". Si en sus filosofías dicen alguna verdad -si verdades hay en un mundo que es no haber nada-, esas cosas son verdaderas independientemente de la intención o de la ", de "realidad" de quien las ha dicho.
Volviéndome así, cuando menos, un loco que sueña alto; cuando más, no un solo escritor sino toda una literatura, aun si no consigo divertirme, lo que para mí ya sería bastante, tal vez contribuya a engrandecer el universo, porque quien al morir deja escrito un verso bello, deja más ricos los cielos y la tierra y más emotivamente misteriosa la razón de que haya estrellas y gentes.
Con una falta tal de literatura como hay hoy, ¿qué puede hacer un hombre de genio sino convertirse él solo en una literatura? Con una falta de gente con la que poder convivir como la que hay hoy, ¿qué puede hacer un hombre de sensibilidad sino inventar sus amigos o, por lo menos, sus compañeros de espíritu?
Pensé primero, en publicar anónimamente en relación a mí estas obras y, por ejemplo, establecer un neopaganismo portugués con varios autores, todos diferentes, colaborando con él y extendiéndolo. Pero, además de ser demasiado pequeño el medio intelectual portugués para que (incluso sin delaciones) la máscara se pudiera mantener, era inútil el esfuerzo mental necesario para mantenerla.
Tengo en mi visión, a la que llamo interior sólo porque llamo exterior a determinado "mundo", plenamente fijas, nítidas, conocidas y definidas, las líneas fisionómicas, los rasgos de carácter, la vida, la ascendencia, en algunos casos la muerte de estos personajes. Algunos se conocieron entre sí; otros no. A mí personalmente ninguno me conoció, excepto Alvaro de Campos. Pero, si mañana, viajando por América, yo encontrase de pronto la persona física de Ricardo Reis, que a mi parecer allí vive, ningún gesto de sorpresa me saldría del alma al cuerpo; estaría todo conforme, pero antes de esto ya estaba todo conforme.

Tomado de: Sobre literatura y arte. Fernando Pessoa. Alianza Editorial.




TEXTOS GENERALES SOBRE LA HETERONIMIA (3) por Pessoa (?)


Siendo portugueses, conviene saber qué somos.
a) Capacidad de adapatación, que en lo mental da la inestabilidad y por tanto la diversificación del individuo dentro de sí mismo. El buen portugues es varias personas.
b) El predominio de la emoción sobre la pasión. Somo tiernos y poco intensos, al contrario de los españoles -nuestros contrarios absolutos- que son apasionados y fríos.
Nunca me siento tan portuguesamente yo como cuando me siento diferente de mí -Alberto Caeiro, Ricardo Reis, Alvaro de Campos, Fernando Pessoa, y todos los demás habidos o por haber.

Tomado de: Sobre literatura y arte. Fernando Pessoa. Alianza Editorial.

MI ENTIERRO por Peter Altenberg


Eso de las coronas y las inscripciones en letras doradas no significa nada, cuesta un dineral y, pensándolo detenidamente, tampoco me sirve de nada, por mucho que me honre. Es más bien algo para los "familiares", los "deudos". Por consiguiente estoy a favor de las donaciones que sustituyan las coronas. Ahora bien, un ataúd desnudo, carente de decoración, tampoco funciona. El cadáver, de por sí frío, se congela ahí dentro en su angosto féretro. Por eso apuesto, como toda persona inteligente, por el "término medio". Que impriman unas cartulinas bonitas y sencillas rodeadas de un recuadro negro y ancho y las cuelguen de cordones de seda negra alrededor de todo el ataúd. Y que en ellas ponga con letras bien visibles: En sustitución de una corona, para la Sociedad Vienesa de Socorro y Proteccion de Menores: El Prager Tagblatt, tanto; Die Dame
, Berlín; S. Fischer, editor, Berlín; Te recordaré in aeternum, Anna P.; Para mi poeta, Sofie G. Luego pido, para dar un poco de color al asunto, que los grandes diarios vieneses, que no harán donaciones para sustituir las coronas por la sencilla razón de que nunca habrían enviado coronas, me cuelguen entre las cartulinas unas coronas de paja grandes y bonitas, atadas con viejo esparto, pues al menos en la muerte la persona ha de saber de manera cabal cómo lo veía cada uno en la vida.
Atentamente: El finado.

Tomado de: Páginas escogidas. Grijalbo - Mondadori.
Edición de Adan Kovacsis


NADA ES MÍO por Papini


El mayor problema del hombre, como de las naciones, es la independencia. ¿Se puede resolver? Lo que poseo parece ser mío, pero soy poseído también por aquello que tengo. La única propiedad incontestable debería ser el Yo, y, sin embargo, aquilatando bien, ¿dónde está el residuo absoluto aislado, que no depende de nadie?

Los demás participan, ausentes o presentes, en nuestra vida interior y externa. No hay manera de salvarse. aun en la soledad perfecta me siento, con espanto, átomo de un monte, célula de una colonia, gota de un mar. En mi espiritu y en mi carne hay la herencia de los muertos; mi pensamiento es deudor de los difuntos y de los vivientes; mi conducta está guiada, aún contra mi voluntad, por seres que no conozco o que desprecio.

Todo lo que sé lo he aprendido de los demás. Cualquier cosa que adquiera es obra de otros, y qué tiene que ver que la haya pagado? Sin el operario, sin el artesano, sin el artista, estaría más desnudo que Calibán o que Robinson. Si quiero moverme tengo necesidad de máquinas no fabricadas por mí y guiadas por manos que no son mías. Me veo obligado a hablar una lengua que no he inventado yo mismo; y los que han venido antes me imponen, sin que me dé cuenta, sus gustos , sus sentimientos y sus prejuicios.

Si desmonto el Yo, pedazo por pedazo, encuentro siempre trozos y fragmentos que proceden de fuera; a cada uno podría ponerle una etiqueta de origen. Esto es de mi madre, esto de mi primer amigo, esto de Emerson, esto de Rousseau o de Stirner. Si realizo a fondo el inventario de las apropiaciones, el Yo se me convierte en una forma vacía, en una palabra sin contenido propio.

Pertenezco a una clase, a un pueblo, a una raza; no consigo nunca evadirme, haga lo que haga de unos límites que no han sido trazados por mí. Cada idea es un eco, cada acto un plagio. Puedo arrojar a los hombres de mi presencia, pero una gran parte de ellos seguirá viviendo, invisible en mi soledad.

Si tengo criados, debo soportarlos y obedecerles; si tengo amigos, tolerarles y servirles, y los dineros quieren ser guardados, cultivados, protegidos, defendidos. Potencia equivale a esclavitud. Nada, en realidad, me pertenece. Las pocas alegría que disfruto las debo a la inspiración y al trabajo de hombres que ya no existen o que nunca he visto. Conozco lo que he recibido, pero ignoro quién me lo ha dado.

He conseguido reunir algunos miles de millones. No lo habría podido hacer si millones de hombres no hubiesen trabajado conmigo, si millones de hombres no hubiesen tenido necesidad de lo que les podía vender, si millones de hombres no hubiesen inventado las fórmulas, las máquinas, las reglas sobre las cuales se funda la vida económica de la Tierra. Abandonado a mí mismo, habría sido un salvaje, un comedor de raíces y de perros muertos.

¿Dónde está, pues el núcleo profundo y autónomo en el que ningún otro participa, que no ha sido generado por ningún otro y que pueda llamar verdaderamente mío? ¿Seré, en realidad un coágulo de deudas, la esclava molécula de un cuerpo gigantesco? ¿Y la única cosa que creemos verdaderamente nuestra -el Yo- es, tal vez, como todo lo demás, un simple reflejo, una alucinación del orgullo?

Tomado de Gog, Círculo de lectores 1969.


ESCRIBIR por Clarice Lispector


Escribo en acrobáticas y aéreas piruetas, escribo porque deseo hablar profundamente. Aunque escribir sólo me esté dando la gran medida del silencio.

Tomado de: Agua Viva, Siruela 1973.
A través de: http://forumculturalonline.wordpress.com/2010/01/07/aguaviva-claricelispector/


NUEVOS PAPELES por Canetti


El placer de adoptar nuevos papeles ante personas que le conocen a uno bien, escabullirse de ellos, por decirlo de algún modo, es tan grande que la invención de nuevos caracteres, como corresponde al oficio del dramaturgo o del novelista, resulta relativamente aburrido. Seguramente por eso muchos de los más excelsos personajes no pasaron a la posteridad. Uno quisiera ser ellos, intensamente, y ver cómo actúa su magia sobre los demás, no sólo consignarlos y conservarlos. Resulta liberador ver hablar a estas viejas manos en lenguas nuevas que poco antes ni uno mismo conocía. Resulta gratificante meterse en un nuevo rostro y volver a colgar sobre él el viejo como si fuera una máscara.

Tomado de El suplicio de las moscas, Editorial Ayana

EL GRAMÁTICO Y EL DERVICHE


En una oscura noche, pasaba un derviche junto a un pozo seco, cuando oyó un grito de auxilio desde el interior de éste. -¿Qué sucede? -preguntó, mirando hacia el interior del pozo.

-Soy un gramático y desgraciadamente, debido a que ignoro el camino, caí en este profundo pozo, en el que ahora estoy inmovilizado -respondió el otro.

-Espera, amigo, que voy a buscar una escalera y una soga- dijo el derviche.

-¡Un momento, por favor!- dijo el gramático- Tu gramática y pronunciación son defectuosas, ten a bien corregirlas.

-Si eso es mucho más importante que lo esencial -gritó el derviche- será mejor que tú permanezcas donde estás, hasta que yo haya aprendido a hablar correctamente.

Y siguió su camino.

Tomado de Los mejores relatos de derviches, Ed. Longseller.

CELESTE HIJA DE LA TIERRA por Enrique Lihn


No es lo mismo estar solo que estar solo
en una habitación de la que acabas de salir
como el tiempo: pausada, fugaz, continuamente
en busca de mi ausencia, porque entonces
empiezo a comprender que soy un muerto
y es la palabra, espejo del silencio
y la noche, el fruto del día, su adorable secreto revelado por fin.

Tendría que empezar a ser de nuevo
para aceptar el mundo como si no fuese
solamente lo único que conservo de ti,
tendría que olvidarme
como se olvida lo más negro de un sueño,
soplar en mi conciencia hasta apagar mi imagen,
cerrar los ojos frente a los espejos,
deshacerme y hacerme, soñar siempre con otro,
morirme de mí mismo
para no recordarte a cada instante
como el ciego recuerda la luz y el condenado a muerte
la vida, toda ella, en un abrir y cerrar de ojos,
porque estás más adentro de mí que yo mismo
o existo porque existes
o yo no sé quién soy desde que sé quien eres.

No es lo mismo estar solo que estar sin ti, conmigo
con lo que permanece de mí si tú me dejas:
alguien, no, quizás algo: el aspecto de un hombre, su retrato
que el viento de otro mundo dispersa en el espacio
lleno de tu fantasma desgarrador y dulce.

Monstruo mío, amor mío,
dondequiera que estés, con quienquiera que yazgas
abre por un instante los ojos en mi nombre
e, iluminada por tu despertar,
dime, como si yo fuese la noche,
qué debo hacer para volver a odiarte,
para no amar el odio que te tengo.

Es inútil
buscar a tu enemigo en el infierno
suyo y de esta ciudad, allí donde la música agoniza
larga, ruidosamente en el silencio
y beber en su vaso para verte
con su mirada azul, roja de odio,
el vino que refleja su secreta agonía,
la que en su corazón en ruinas danza
a la luz de una luna tan desnuda como ella
con la misma afrentosa lascivia de la luna
que no se muestra al sol, pero acepta su fuego,
esa virgen tatuada
por los siete pecados capitales
no eres tú o eres otra;
alguien, quizá yo mismo, entonces toca
mi frente y me despierto como el fuego en la noche,
en toda mi pureza,
con tu nombre verídico en los labios.

A través de Gabriel R.

PUNTUALIDAD por Kafka

No soy puntual, porque no siento las angustias de la espera. Espero como un buey. De hecho siento que, aunque muy inseguro, hay un objetivo para mi existencia actual; me envanezco tanto en mi debilidad, que lo soporto todo con gusto a causa de ese objetivo propuesto. Si estuviese enamorado, de qué no sería capaz. Cuánto tiempo esperaba hace años en el Ring, bajo el arbolado hasta que veía pasar a M., aunque fuera acompañada por su novio. En parte por negligencia , en parte por ignorar las angustias de la espera, he dejado pasar la hora de la cita; pero también lo he hecho en parte para alcanzar el nuevo y complicado objetivo de una renovada e insegura búsqueda de las personas con quienes me había citado. El simple hecho de que, cuando niño, tenía un gran temor nervioso a la espera, permitiría deducir que estaba destinado a algo mejor, pero que adiviné mi futuro.

Incluido en Sobre el Tiempo de La Marca Editora.

APUNTE DE UN CUADERNO por Ciorán

Me he sumergido de nuevo en la filosofía hindú y he vuelto a encontrarme con esa alternancia de sosiego y desesperación inherente a esa filosofía. El budismo mahayana al que, sin embargo, me siento tan próximo, me desarma completamente. La dialéctica de Nagarjuna, la de Candakirti, de Cantideva, destruye todos los conceptos, todas las supersticiones, para que una vez reafirmadas más que nunca el vacío como única "realidad", nos aferremos a ella y obtengamos de ella consuelo y fuerza para dominar nuestras pasiones. La intención moral es evidente detrás de ese despliegue de argumentos destructores: se aniquila todo para encontrar la paz al final. Mientras algo sea, vivimos en la confusión. Aniquilemos todo el edificio de nuestros pensamientos y nuestras "voliciones" y descansemos sobre sus ruinas. Sólo hay pax si hemos adivinado que todo es fantasmal; en cuanto algo existe, entramos en el drama. Habría que decir: en cuanto creemos que algo existe... pues se trata simplemente de nuestras locuras y nuestros arrebatos, que nada ocultan tras sí, ya que nada hay, además de ellos.

Tomado de Cuadernos 1957 - 1972, Editorial Tusquets.

UN SUEÑO por Jung


Era de noche y me hallaba en algún lugar desconocido avanzando lenta y penosamente en medio de
un poderoso vendaval. La niebla lo cubría todo. Yo sostenía y protegía con las manos una débil lucecilla que amenazaba con apagarse en cualquier momento. Todo parecía depender de que consiguiera mantener viva esa luz.

De repente tuve la sensación de que algo me seguía. Entonces me giré y descubrí una enorme figura negra que avanzaba tras de mí. A pesar del terror que experimenté no dejé de ser consciente en todo momento de que debía proteger la luz a través de la noche y la tormenta. Cuando desperté me di cuenta de inmediato de que la figura que había visto en sueños era mi sombra, la sombra de mi propio cuerpo iluminado por la luz recortándose en la niebla. También sabía que esa luz era mi conciencia, la única luz que poseo, una luz infinitamente más pequeña y frágil que el poder de las tinieblas pero, al fin y al cabo, una luz, mi única luz.

Tomado de: Encuentros con la sombra
Edición a cargo de Connie Zweig y Jeremiah Abrams
Traducción: David González y Fernando Mora Diseño portada: A. Pániker.
Imágen tomada de: http://crushable.com/entertainment/creepy-things-that-seem-real-but-arent-this-man/

DESPUÉS DE FIESTAS por Hernando Guerra


¿En dónde está lo que pasó
y qué se hizo de tanta gente?

José Emilio Pacheco

La aldea intacta.
Lejos de la algarabía del hombre,
Mercader de espejos,
Voceador de estampas.
Ausente la mujer que ofrendó su cuerpo
Al frenesí del baile,
La danza aérea.
Ya se fueron el timador y el torero,
Los domadores del fuego,
Los hijos del ruido.
Se marcharon los que riegan música en el alba
Por calles donde crece silvestre
El olor del mango y la guayaba.
La vendedora de vasijas de arcillo y viento,
De cuencos siderales.
Los caballistas,
Las meretrices,
El rey de la bruma
Y de la broma.
Se fueron.
Se marcharon saludables
A otras fiestas,
Otras luces.
Más allá del milagro
La sombra duerme en los tejados
De la noche sola.
La aldea intacta.

Tomado de Ciega luz. Colección Los conjurados - Común presencia editores.


TEXTOS GENERALES SOBRE LA HETERONIMIA (2) por Pessoa


!Sé plural como el universo!

Tomado de: Sobre literatura y arte. Fernando Pessoa. Alianza Editorial.

UNA PREGUNTA a Fernando Arrabal


-Escribe actualmente teatro?

Puedo decir que continúo haciendo actos de autosatisfacción erótica, actos para que nos visite una mujer. Pirandello cuenta cómo lo visita una mujer todas las noches en Seis personajes. Es una criada esbelta, bellísima, vestida de negro y es la fantasía. A mí me viene a visitar una mujer con todos los colores, los colores de la ciencia, de la filosofía, del amor, de la pornografía, del erotismo y no se llama fantasía. Eso está bien para los titanes que creen que pueden reformar el mundo. Pero como no somos titanes, como somos abejas y ovejas. Esa mujer que viene a vernos no es la fantasía, es la imaginación. ¿Y qué es la imaginación? El arte de combinar los recuerdos. Sin memoria no hay nada.

Tomado de una entrevista complemento a una edición de Cartas de Amor.

SOLEDAD AMOROSA por W.B. Yeats


Oh padres de otros tiempos, bisabuelos,
levantaos, como buenos allegados.
Si aquella soledad que los amantes sienten
se acercó a vuestras vidas,
rogad para que el cielo nos proteja
y ampare vuestra sangre.

La sierra hecha una sombra
y delgado es el cuerno de la luna.
¿Cuál fue nuestro recuerdo
bajo el maltrecho espino?
Temor siguió al deseo,
y el corazón sentimos desgarrado.

Tomado de Poesía y teatro - William B. Yeats. Ed. Orbis.